Web del
Doctor José Perea

Motilidad Ocular  y  Estrabismos
Investigación y Docencia

parálisis del VI par

Buscar Términos dentro del Diccionaro (puedes emplear expresiones regulares)
Empieza por Contiene la palabra Término ExactoSuena como
Todos A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z
Término Definición
parálisis del VI par

El VI par craneal (motor ocular externo) inerva el recto lateral, cuya función horizontal y única es la abducción. La parálisis del VI par es la más frecuente de las parálisis oculomotoras. El paciente se queja de diplopía binocular horizontal, agravada en la mirada lateral, que se corresponde con la dirección de acción del músculo paralizado. 

Objetivamente se aprecia endotropía en posición primaria de mirada de grado variable. En casos de paresias muy discretas puede haber ortotropía de frente. El estudio de ducciones y versiones muestran “limitación de la abducción”, a veces con movimientos nistagmiformes, no pasando de la línea media cuando la parálisis es total. En cuadros paréticos ligeros, las ducciones pueden no objetivar deficiencia muscular alguna, precisando estudio de las versiones, al comprobar que en la posición diagnóstica la diplopía es más acusada. Aquí puede determinarse la desviación secundaria, llevándonos al diagnostico al ver mayor ángulo cuando fija el ojo paralítico que cuando fija el ojo sano. El enfermo suele presentar tortícolis, con cabeza girada horizontalmente hacia el lado del músculo deficiente. En una parálisis total con endotropía e imposibilidad de pasar el ojo de la línea media, si ocluimos el ojo sano, al fijar en monocular el ojo enfermo puede hacer tortícolis. Con esta maniobra de oclusión del ojo no paralítico, es frecuente ver, sobre todo al principio de la enfermedad, trastornos subjetivos de “falsa localización”,que clínicamente se conocen como past-pointing. Esto se debe a falta de acuerdo entre la información recibida y la inervación que el cerebro manda al músculo enfermo. La exploración se realiza haciendo estudio de orientación mediante el test de diplopía con cristal rojo, y continuamos valorando la cinética mediante video-oculografía. Otros procedimientos a utilizar son: el sinoptómetro y el test de Hess-Lancaster. El diagnóstico diferencial debe hacerse fundamentalmente con los siguientes procesos: Endotropía con limitación de la abducción, Síndrome de Duane Tipo I, y Síndrome de Möbius.